jueves, 21 de mayo de 2015

Noche sin Luna

Me pidió que le olvidara pero olvidó enseñarme como no buscarle en cada multitud, como dejar de esperar sus mensajes cada mañana, como enterrar en mis recuerdos su sonrisa, como escuchar sus canciones favoritas sin pensar en él tarareándolas en mi oído en aquellos viajes cortos, como apagar el anhelo dulce de los martes por la tarde, como no perderme en mis recuerdos al escuchar su nombre en otros vacíos labios, como dejar de pensar en su manera de decir mi nombre tan suave que me hipnotizaba con cada sílaba danzando en su lengua, como oler su perfume en alguien más sin abrumarme, como leer poemas sin leer tu nombre entre líneas, como conocer personas sin buscar similitudes con él, como sentir el más mínimo roce cálido con mi piel sin esperar que fuese suyo, como dejar de buscar la esencia de sus besos de miel en cada sabor que roza mis labios, como escuchar los latidos de mí moribundo corazón cual eco del suyo sin sentir como muero con cada segundo, como sentir mis lágrimas deslizándose por mis mejillas a pesar de que tus manos secándolas serían solo un fantasma creado por mi mente.
Y aunque me lo hubiese enseñado, con su partida lo habría olvidado. 

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